_______________________________________________
OBSERVATORIO POR LA LIBERTAD EN LA EDUCACIÓN
El Observatorio por la Libertad en la Educación se
configura como un espacio de análisis y debate sobre la libertad
ideológica y religiosa en la Educación, yen los Centros Educativos,
los valores morales y éticos que se transmiten a través de sistema
educativo, la defensa del derecho fundamental de las familias a elegir
la formación moral y religiosa de sus hijos, facilitar a éstas la
información y los instrumentos necesarios para que puedan eficazmente
ejercer dicho derecho constitucional, y canalizar las inquietudes y
denuncias relativas a su vulneración, favorecer el diálogo y la
resolución de conflictos entre la Administración educativa y las
familias, y contribuir a formar una opinión pública sobre los valores
morales y éticos transmitidos, al tiempo que censurar a la
Administración cuando ésta no garantice eficazmente la realización
efectiva del primer derecho de todos los ciudadanos en un Estado
democrático: La Libertad ideológica y religiosa.
Siendo éste su ámbito de actuación, el
Observatorio se constituye por asociaciones e instituciones que
promueven la defensa de los derechos de las familias en sus más
diversos ámbitos, y en especial, en el ámbito educativo, (Asociación Católica de Propagandistas, CONCAPA, Foro Andaluz de la Familia y Profesionales por la Ética).
A través de este Observatorio se persigue que la doctrina dictada por
el Tribunal Supremo en las más recientes sentencias sobre esta materia
sean ciertamente cumplidas y ejecutadas por la Administración
educativa, entendiendo que el sistema de valores que puede ser
transmitido en las aulas se encuentran representados por los derechos
fundamentales de nuestra Constitución, y que en todo caso deben
excluirse aquellas cuestiones que resulten controvertidas, y sobre las
que no existe un consenso general, que resulten socialmente
controvertidas. Y ello por que la actividad educativa y la programación
y organización de la enseñanza, ha de ser ideológicamente neutral.
Como ha dicho el Alto Tribunal la organización y
programación de la enseñanza no autoriza a la Administración
educativa -ni tampoco a los centros docentes, ni a los concretos
profesores- a imponer o inculcar, ni siquiera de manera indirecta,
puntos de vista determinados sobre cuestiones morales que en la sociedad
española son controvertidas.
Ello es consecuencia del pluralismo consagrado
como valor superior de nuestro ordenamiento jurídico, y del deber de
neutralidad ideológica del Estado, que prohíbe a éste incurrir en
cualquier forma de proselitismo. La Educación no puede ser pretexto
para tratar de persuadir a los alumnos sobre ideas y doctrinas que
reflejan tomas de posición sobre problemas sobre los que no existe un
generalizado consenso moral en la sociedad española, según ha afirmado
el Tribunal Supremo. Ello implica que cuando deban abordarse problemas
de esa índole al impartir una materia educativa, es exigible la más
exquisita objetividad y el más prudente distanciamiento.
